Soma quiere decir cuerpo vivido.
Somático viene de soma: el cuerpo tal y como lo vives por dentro. El coaching somático trabaja con esa información. Además de preguntarte qué piensas, mira qué pasa en ti cuando lo piensas.
- Tu cuerpo registra lo que vives antes de que puedas ponerlo en palabras.
- Muchas respuestas ya están en cómo respiras, cómo te sostienes y dónde llevas la tensión.
- Un patrón corporal tarda más en cambiar, y justo por eso el cambio dura.
- No hace falta entenderlo todo para empezar a soltarlo.
Cuatro ideas que lo explican.
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01
Sistema nervioso
Tu cuerpo tiene estados: alerta, reposo, calma. Son respuestas, no defectos. Reconocer en cuál estás es el principio de todo, porque cada estado permite unas cosas y otras no.
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02
Consciencia corporal
Notar lo que pasa dentro: la respiración, el peso, la tensión, el ritmo. Se entrena como la fuerza: cuanto más afinada, antes notas lo que necesitas.
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03
Regulación
Volver a un estado desde el que puedas estar y decidir. Más que relajarse, es recuperar margen. Con herramientas que funcionan en medio del día.
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04
Patrones
Formas de responder que se repiten y viven en el cuerpo. Se ven en la postura y en el gesto antes que en el relato, y por ahí se pueden trabajar.
Tu cuerpo lleva tiempo hablándote. Esto es aprender a escucharlo.
Qué se trabaja desde aquí.
- Bajar de verdad al final del día.
- Soltar la tensión que siempre vuelve al mismo sitio.
- Descansar de forma que repare y recuperar energía.
- Decidir desde la calma en lugar de desde la urgencia.
- Sostener los hábitos también en las semanas complicadas.
- Entrenar sabiendo lo que pasa dentro, no solo fuera.
Convive muy bien con la terapia psicológica y no la sustituye. Si veo que te vendría bien, te lo digo con honestidad.
Una herramienta, no un producto.
Dentro del método de autoliderazgo, el acompañamiento somático se integra con la educación física y el coaching en un único proceso personalizado. Trabaja mejor acompañado.